El manejo de la economía ha sido un tema que ha hecho eco de forma constante en los oídos de las generaciones posteriores a las grandes depresiones del siglo y que, a este punto de la historia sigue tomando una relevancia prioritaria en la visión de desarrollo de todo individuo. ¿Cómo prepararse para lo impensable? ¿Cómo manejar nuestra economía de forma tal que, incluso en condiciones precarias podamos mantenernos en pie? Estas y otras interrogantes rondan en la mente de todos los adultos, adultos jóvenes y de aquellos en etapa de adolescencia que comienzan a ser consientes de la realidad bajo la que se vive. El reconocimiento de estas condiciones nos permite visualizar más allá del velo de seguridad que la visión de un modelo global que a grandes rasgos hace a la sociedad vislumbrar sus propios intereses de forma abstracta, de forma que la participación en el entorno inmediato, la comunidad, el grupo familiar, las escuelas, colegios, toma un carácter secundario y todo se torna en un ambiente liquido, una modernidad liquida según lo Mencionado por Bauman Z. (2003), el entorno se transforma en un elemento transitorio y el apego a condiciones especificas se torna en una contrariedad. ¿Qué hacer ante estas condiciones para fomentar la vinculación de las personas jóvenes en los entornos de economía solidaria? En primera instancia en hiperactivo comprender esta realidad, este modelo de sociedad liquida como un mecanismo que puede fomentar la participación y el desarrollo y no como una barrera que impide el desarrollo de una comunidad, el respeto a estas diferencias en el pensamiento y la apertura para la participación de personas jóvenes dentro de los mecanismos de gobierno forma parte indispensable para su posterior inclusión en los medios de desarrollo económico. El desarrollo de las políticas debe ir orientado a la captación inicial por parte de las personas jóvenes en cuanto al interés de estos, la apertura de las personas adultas a reconocer sus concepciones como validas y además guiarles y apoyarlos para dar paso a una inclusión permanente de estos dentro de un sistema de economía solidaria, en el que todos se puedan ver beneficiados. Según el fondo poblacional de las naciones unidas solamente un 5 a 20 % de las personas jóvenes latinoamericanas forman parte de alguna organización o movimiento juvenil.
Fomentar la participación de las personas jóvenes en temas de economía representa más que solo arrastrarlos hasta el entorno deseado, se trata de reconocerlos como parte del proceso, escuchar sus concepciones, abrirse a un nuevo entorno de desarrollo y guiarles a través de aquello que las generaciones anteriores ya han enfrentado, de esta forma podemos concluir que la forma adecuada para vincular a las personas jóvenes a un entorno de economía solidaria es la inclusión real de estos al desarrollo de la comunidad, además de esto es indispensable reconocer algunas trabas tratadas en el siguiente articulo de elmundo.cr por Chacón M. (2021) en el cual menciona alguna de las acciones a tomar a nivel gubernamental para facilitar el desarrollo :
- En las entidades gubernamentales reguladores del tema, se debe fomentar no únicamente la creación de emprendimientos empresariales, sino también la permanencia de los mismos, bajo el marco legal facilitando herramientas flexibles en cuanto a impuestos, financiamiento, y acompañamiento continuo.
- Implementar programas de incentivos, que de forma constante busquen promover la innovación, Propiciando además, una participación comunitaria activa en la búsqueda de soluciones creativas donde se promuevan los emprendimientos, incluyendo medios de publicidad que contribuyan a informar sobre dicha participación y realce social.
- Impulsar la participación y oferta de emprendimientos, en el Sistema Integrado de Compras a nivel Público. Promoviendo la capacitación oportuna, para una mejor igualdad de condiciones en el momento de oferta de los productos y servicios.
- Mayor apertura de participación al sector emprendedor/empresarial en programas de mejora continua, desarrollo de habilidades, formalización y capacitación que potencien a los emprendimientos en marcha y potenciales proyectos, en vías a estimular su permanencia en la comunidad, ciudad, o provincia, para un mejor panorama de incidencia, en aras del bienestar.
Bibliografía:
Chacón M. (2021) Juventud Emprendedora: Agentes de Cambio en la Economía Costarricense. Recuperado de: https://www.elmundo.cr/opinion/juventud-emprendedora-agentes-de-cambio-en-la-economia-costarricense/
Bauman, Z. (2003). Modernidad liquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica de Argentina. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/3832/383239391009.pdfFPNU.(2000) Juventud, población y desarrollo: problemas, oportunidades y desafíos. Recuperado de: https://www.cepal.org/es/publicaciones/2261-juventud-poblacion-desarrollo-problemas-oportunidades-desafios
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